Queridas golondrinas

Llegan año tras año en el mejor momento,

acompañando al buen tiempo,

inundando con sus cantos

el cielo entero.

Volando en círculo, hacia arriba o hacia abajo,

así a lo loco, trazáis recorridos,

idas y venidas, cortejos divinos;

imagino que sois bailarinas,

tan veloces como delicadas,

inmensamente bellas me resultan  vuestras danzas.

De negro azulado vestís elegancia,

batiendo con fuerza las alas.

Parecéis pequeñas,

depende de con qué se os compara.

Traen la primavera, desde siempre,

hermosas criaturas que siempre vuelven,

es grande la alegría que me regalan,

se acercan nuevos frutos, empiezan a florecer las plantas.

Soledad

Soledad descansa tranquila en la cama.

Soledad camina sin freno en cualquier acera.

Soledad, a veces sincera, fiel compañera.

Soledad, después de todo, 

que bueno que estuvieras.

Me diste la mano, 

me hiciste comprender 

que para estar bien contigo, 

es necesario saber quererse de verdad.

Soledad mira envidiosa la alegría de los demás. 

Soledad siente que pierde el tiempo al pasar.

Soledad busca desesperada su propia verdad.

Soledad se acabó perdiendo en su soledad.

Y tocó fondo, lo probó todo, 

y creyó que su salvación, 

era unirse a otro que estuviera solo,  

enrollarse en una relación…

Pero no pudo huir de sí misma, 

porque no se puede huir de uno mismo.

Soledad casi siempre al principio del final.

Soledad cuando el egoísmo envenena a los demás.

Soledad en cualquier sitio lejos de ti.

Soledad: dulce, coqueta, sabia veleta.

Soledad, de culo inquieto, contigo en paz.

Soledad, en medio de la gente, pura maldad.

Soledad, tienes muchas caras querida soledad.

Soledad, que pena cuando te confunden con la libertad.

La llorona

”No sé qué tienen las flores, llorona,

las flores del campo santo…

Que cuando las mueve el viento, llorona,

parece que están llorando.”*

Los anhelos que trae levante, llorona,

se piensan quedar…

Los aromas de otros tiempos, llorona,

nunca más volverán.

Llena, llena mi copa llorona

esta pena quiero ahogar,

Llena, llena mi copa llorona,

su dolor me quiere matar.

Solo porque he querido llorona,

querido de verdad, tengo esta herida,

he perdido llorona, aunque no lo tuve jamás.

“Ai de mí llorona,

llorona, llévame al río

tápame con tu reboso llorona

porque me muero de frío.”*

*Texto de la versión de “La llorona” interpretada por Chavela Vargas para Frida Kahlo.